Santoral católico
San Pedro de Jesús Maldonado
Biografía
Pedro de Jesús Maldonado nació en Chihuahua, México, en 1892 y fue sacerdote dedicado al servicio pastoral. Durante la persecución religiosa de 1937, fue arrestado mientras administraba el sacramento de la penitencia. Su martirio llegó cuando fue golpeado brutalmente por soldados en Santa Isabel, muriendo por su fe inquebrantable. Se celebra el 11 de febrero, recordando su valentía y entrega a Cristo.
Texto oficial del santoral
Era el mes de febrero de 1937. Desde la presidencia municipal del pueblo de Santa Isabel, en el estado de Chihuahua, se dejaba escuchar fuerte barullo enriquecido con algunos gritos, con palabras malsonantes, insultos, etc. Ocurría que un grupo de soldados golpeaba sin misericordia a un indefenso sacerdote. Según se decía, desde el año de 1929 se habían hecho unos "arreglos" para que la pesadilla de la persecución terminase; arreglos en los cuales el propio presidente de la República, don Emilio Portes Gil, se había comprometido a que toda esa barbarie tocara fondo. Era ya el período presidencial de don Lázaro Cárdenas. Había transcurrido otro anterior con don Abelardo Rodríguez. ¿Cuál era, entonces, la saña contra un cura que nada debía? ¿Era que la persecución se reanudaba? Quizás lo que ocurría era que tal fobia contra la Iglesia Católica continuaba, aunque con mayor discreción, para evitar problemas de índole política, pero la idea de terminar de una vez por todas con la Iglesia y sus fieles, no había cejado. Aquel pobre clérigo, postrado en el piso, sin sentido, prácticamente agonizante, era el Padre Pedro de Jesús Maldonado Lucero. Pedro de Jesús nació en el Barrio de San Nicolás de la ciudad de Chihuahua, Chihuahua, a las 12 horas del día 15 de junio de 1892, y no el día ocho de junio en Sacramento, como erróneamente aparece en otras biografías y fue bautizado en la parroquia del Sagrario el 29 del mismo mes. Sus padres fueron Apolinar Maldonado y Micaela Lucero. A la edad de nueve años entró en un colegio particular que dirigían los padres Paúles. Hasta los diecisiete años sintió el llamado de la vocación religiosa. Sus profesores le recomendaron seguir la carrera del sacerdocio y lo ayudaron para inscribirse en el Seminario de Chihuahua, mismo que por entonces atravesaba una situación de pobreza muy marcada que se reflejaba sobre todo en la alimentación para sus alumnos. De tal situación Pedro de Jesús se tornó débil y enfermizo. A lo anterior habrá que añadir las circunstancias difíciles que desde 1914 se habían hecho presentes. Devino de allí la suspensión de clases en la institución formativa y que pronto los alumnos fueran dados de alta, listos para ordenarse. Aprovechando el tiempo Pedro de Jesús se dedicó a aprender música, estudiando piano, órgano y violín. El 10 de febrero, Miércoles de Ceniza, se dedicó a confesar e imponer ceniza. Como a las tres de la tarde se presentó en la casa de Boquilla del Río un grupo de hombres armados y borrachos, que iban a aprehender al Padre Maldonado. La gente de la casa, obviamente lo quiso proteger aunque el Padre Maldonado pedía hablar con ellos, pero prevaleció la voz de los dueños de la casa y lo hicieron salir por una puerta trasera hasta un cuarto que estaba al fondo de la huerta, sitio hasta donde fue seguido por aquellos que lo perseguían. Estando el padre dentro, le dijeron que si no salía quemarían el cuarto. El clérigo pidió a sus captores que esperaran un momento mientras le llevaban su sombrero, donde iba el relicario con Hostias consagradas que habían quedado. Con todo ello en la mano, salió de aquel cuartillo y entre la chusma que lo iba a detener, saltó la cerca. Le fue ordenado caminar por delante de los caballos, descalzo, y seguido por algunas personas se dirigieron hasta Santa Isabel. El Padre Maldonado comenzó a rezar el rosario y todos contestaban, menos los esbirros, que en ocasiones trataban de echarle los caballos encima. Así recorrió casi tres kilómetros, hasta llegar a Santa Isabel. En esa fecha, 11 de febrero de 1937, festividad de la Virgen de Lourdes, en el XIX aniversario de su Cantamisa, entregaba su vida al Señor. Poco antes de morir, el padre Espino separó de la mano derecha del padre, -que tenía aferrada sobre el pecho-, el relicario, vacío. Había consumido las Hostias consagradas dentro de la presidencia. El cadáver fue llevado a la casa episcopal y ataviado con todas las vestiduras sacerdotales, en un sencillo ataúd fue colocado en la capilla ardiente que se improvisó en la sala, y comenzó el gran desfile de fieles de la ciudad y de los poblados cercanos que en imponente e interminable manifestación de tristeza y admiración acudieron al lugar. Llegaron al cuarto donde se hallaba. Dice el padre Gutiérrez: "Lo encontré en un estado verdaderamente lastimoso e incognoscible a causa de las heridas y golpes que tenía. Estaba inconsciente casi agónico. Tenía el cráneo materialmente levantado, la cara golpeada, los dientes quebrados, las manos arañadas y una pierna rota. Esto era lo que a primera vista se veía. Yo permanecí en el hospital toda la noche hasta la madrugada. Serían las cuatro de la mañana, ya del día 11, cuando murió. Estaban ahí el padre Espino y algunos familiares". "TÚ ERES SACERDOTE" El sangriento asesinato del Padre Maldonado provocó la molestia de la población, que pese a las amenazas, se movilizó en una manifestación pidiendo el respeto y la libertad de culto. La fama de martirio permanece viva en la memoria
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